sábado, 10 de septiembre de 2011

Primer día de sol

Buenos días!!

Como ya comenté en el post anterior, hay días que son reseñables y que no me podré resistir a escribir, como hoy. Esta mañana he visto el sol por primera vez desde que llegue a Hasselt!! Todos los días han estado nublados, e incluso ha llovido un poco o a cántaros, pero hoy, cuando le abierto los ojos me ha dado el sol en la cara y ya no me acordaba de cuánto lo echaba de menos.




 La ciudad por supuesto está revolucionada, imaginaos que sólo ven el sol tres o cuatro veces al mes o incluso menos, así que se han echado todos a la calle con sus vestiditos y bermudas y sus chanclas más elegantes para disfrutar del día. Está todo precioso, hay un mercadillo de antigüedades, actividades al aire libre para niños y jóvenes y un concierto de música en directo, vamos que el día que hace sol tiran la casa por la ventana! Pero la verdad es que hoy por primera vez he podido ver Hasselt, mirar los edificios, ver los colores, cosa que con la lluvia es muy complicado.



Otra cosa que me ha llamado la atención de mi pueblín es la cantidad de terracitas que hay! La mayoría son cubiertas, para estar en la calle aunque resguardados de la lluvia, pero también hay algunas abiertas, como en la que estuvimos ayer por la noche, que por cierto hizo una temperatura estupenda. Estuvimos tomando cervezas un grupito de Erasmus, los adelantados, porque la mayoría llega a partir de la semana que viene. La verdad es que las bromas de Jussi, el finlandés (Yoshua, Yosi, Yuso, o Fini para los amigos españoles que se nos olvida su nombre) sobre la supuesta infidelidad de su madre a su padre con un andaluz, affair del cual nació él con sus ojos marrones (cosa muy inusual en Findlandia, según cuenta) amenizaron la noche y volvieron a derribar todos los estereotipos que yo tenía sobre los nórdicos. 


Cambiando de tema, estoy encantada con mi cuarto y con la residencia. Mi planta es sin ninguna duda la mejor de todas, por ahora solo somos cuatro: Matilde, Pilar Jussi y yo, y lo tenemos todo muy bien organizado, los baños limpios, la cocina también y todo lo hacemos juntos, me ha sorprendido para bien, la verdad. Ayer además cambié de sitio los muebles de mi habitación y ha quedado genial, aunque eso ya os lo enseñaré otro día porque hoy está muy desordenada...juju. 

La puerta de mi habitación, la 312!

La comida me gusta bastante, ayer hice la primera compra y aunque no había mucha variedad sí que reconocía las marcas y las cosas están muy buenas. Además, todos los viernes por la mañana hay un mercado de cosas frescas, y ahí pienso comprar la fruta y las verduras. De todas formas, aquí no comes mucho, porque no hay un horario y todos los días he comido solo dos veces, un "desayuno almuerzo" y una "merienda cena" y listo, pero nunca tengo hambre, será de los nervios. Aquí lo típico para comer fuera son los Frituurs, que son como tiendas de comida rápida de hamburguesas, bocadillos, patatas fritas (sabiais que supuestamente se inventaron aquí, en Bélgica?) y cosas varias fritas, muy bueno, pero cansa. 


Bueno, con este resumen de mi día soleado os dejo y me voy a disfrutar de él. A pesar de todo, tengo mucha nostalgia y os echo a todos/as muchísimo de menos, de verdad. 

Bye bye desde Hasselt!

jueves, 8 de septiembre de 2011

La llegada

Después de las 5 horas de escala en el aeropuerto de Barcelona me monté en el avión deseando llegar a Hasselt. Pero para mi desgracia aterrizaba en Bruselas, así que tenía que coger un tren desde el aeropuerto hasta Leuven y de allí otro a Hasselt.

Recogiendo las maletas, con la desesperación propia de la erasmus que va solísima, me acerqué a una chica con pinta de española y esperé pacientemente a que empezara a hablar con su compañero de viaje....Efectivamente!! españoles. Con ellos me monté en el tren hasta Leuven y allí ellos siguieron, dejandome sola con mis dos maletones en un tren de lo más silencioso pero lleno de gente que me miraba en plan...qué pena! (o vaya tía rara, pero creo que era pena)



Cuando entré en la zona flamenca, desesperación! Es imposible llegar a cualquier sitio sin preguntar a alguien, eso sí, todo el mundo es muy educado y te contesta en inglés, con un acentazo que te mueres (a saber como será el mío) pero en inglés.

El autobús de la estación de tren a la residencia un desastre, nada más entrar me venció el peso de mi maletorro de 24 kg y me caí encima del conductor con un sonoroo: aaaay sooorry!!! y nada, él muy simpático me dijo que llevaba muchas cosas (qué observador) y que él me indicaba mi parada. Entonces llegó su venganza por mi caída sobre su asiento, porque me dijo que me bajara en la parada que no era (seguramente porque mi pronunciación de la calle había sido penosa) y cuando pregunté a un hombre de por la calle que cómo se llegaba a mi residencia desde ahí me dijo que estaba muy lejos! Aquí mi estado era de desesperación/cansancio/mecagoenlaleche, así se entenderá mejor que cuando este desconocido me ofreció llevarme en su coche (que resultó ser un macro audi A3) a mi residencia le dije que sí encantada y monté mis maletas en el maletero a toda velocidad.

Cuando llegué a la resi todo muy bien,  un frío impresionante y chirimiri. El cuarto grande, la cocina bien, todo limpio....pero sin cable de internet, ni rastro de él! noooo otra vez cabreo! porque tenía ganas de comunicarme con alguien, alguien que no hablara flamenco preferiblemente (que por cierto suena como si les hubiera dado tos)

Detalle: el agua de Hasselt sabe dulce, y justo cuando abrí el grifo de mi lavabo salió marrón, la harán con chocolate Belga? Es una duda que intentaré resolver en estos días.

Hoy he conocido a un par de españolas y un finlandés, que es finlandés pero tiene alma de andaluz por lo menos, porque es super gracioso, y grita muchísimo cuando habla en sitios públicos (Los que me conocéis bien sabéis por que esto me llama la atención tantísimo) Por cierto, tiene un 47 de pie, que me lo ha dicho!
Con nuestras compras en la tienda de segunda mano de Hasselt: ¡5 euros con flexo incluído!

En fin, supongo que no escribiré todos los días, más bien una vez a la semana, a no ser que haya un acontecimiento importante como es el día de llegada!

Me despido desde mi humilde habitación en KS51 Hasselt (que no Masselt)

Good night!